La playa de Aguamarga se encuentra entre dos montañas, a modo de cala.
Su paradisíaca y tranquila playa, de aguas cristalinas, de blanca y fina arena, dibuja un bello espectáculo para la retina y sumerge al visitante en un relajante viaje hacia la paz interior.
Uno de sus tesoros es esa luz tan especial regalada por un sol generoso. Sus aguas cristalinas, su fauna multicolor, sus espectaculares fondos y su rica biodiversidad marina invitan a la práctica del buceo.